Sobre cadenas rotas

raúl garcia valencia

Cuenta la leyenda que Sancho el Fuerte, Rey de Navarra, fue el primero en asaltar el cuartel de an-Nasir en las Navas de Tolosa, el combate más decisivo por la dominación cristiana de la península ibérica. Al parecer, la realidad fue bien distinta: El peso de la batalla recayó en los monarcas castellano y aragonés, y a falta de manejar referencias más lustrosas sobre el señor de los navarros, la tercera pata de la coalición de reyes católicos que derrotó al califa de los almohades, las crónicas se encargaron, con el tiempo, de buscarle acomodo. Así nació el relato de las gruesas cadenas que rodeaban el real de an-Nasir y que hoy en día sigue luciendo el escudo de Navarra, pues sería Sancho el Fuerte -¿quién si no?- el que las rompiera en su impetuoso asalto al último reducto enemigo.

De regreso a nuestros tiempos resulta interesante constatar que el Atlético cuenta con otro robusto navarro para romper las cadenas que el Valencia gusta de imponer a sus adversarios. El equipo che condiciona los partidos desde una defensa alta que encaja bien con las limitaciones creativas del vigente campeón de cara al gran choque de la jornada… ¡siempre que Raúl García no lo remedie! A falta de mayor creatividad posicional el Atlético también prefiere mover pieza sin balón, de forma que la eficacia defensiva sobre la circulación rival lleve el partido a un contexto favorable para los ataques enérgicos que concede una salida fallida. El equipo del Cholo Simeone salió campeón combinando este registro con una alternativa no menos eficaz, la salida en largo desde situaciones de repliegue -autoimpuesto o exigido el rival- para ciertos rivales y tramos de encuentro. Ocurre, sin embargo, que en ausencia de Diego Costa el equipo colchonero todavía no ha encontrado la forma de recomponer su amenaza lejana, motivo por el cuál hoy en día ya no parece tan mala idea que el Valencia enfoque el reto sin matizar demasiado sus intenciones cotidianas. Y ahí es donde el posible concurso del navarro adquiere mucha importancia.

La titularidad de Raúl García, un delantero de posibilidades muy limitadas, nunca es evidente. El pamplonés, sin embargo, es maestro del juego directo, tanto que los envíos de Miquel Àngel Moyà hacia su prominente testa siguen dando largas a la plena integración de Antoine Griezmann -quizá la pieza que más puede aportar al ataque madrileño- en los planes del Cholo Simeone. Con Raúl García sobre el césped el Atlético no somete a nadie pero sí aspira a ganar metros contra cualquier cadena que le impongan, hoy una necesidad prioritaria para el campeón de Liga y también una respuesta interesante al juego valencianista no carente de ciertas contrapartidas: Cadena que ve, cadena que rompe, el navarro es una pieza discordante sobre el flanco derecho de la formidable estructura defensiva colchonera, y la banda de José Luís Gayà es sinónimo de profundidad.

Colaboración especial de Marc Roca, de ecosdelbalon.com

2 Comments

  1. Postmoe 04/10/2014 Reply
  2. atleticoenvlc 04/10/2014 Reply

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